Proyecto Vegano: Día 10 – hamburguesas del mar del norte – versión de Carmen

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Proyecto Vegano: Día 5 – El Tempeh

Para saber más sobre nuestro Proyecto Vegano hacé click en Proyecto Vegano: la idea – Proyecto Vegano: fundamento y preparación – Proyecto Vegano: hacer compras – qué comer entre los platos principales – qué aprendimos después de una semana y media o día 4: la polenta. Cuando llegó el “Veganomicon” al principio pensé que no [...]

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Proyecto Vegano: Día 3 – la polenta con bruschetta de frijoles

Para saber más sobre nuestro Proyecto Vegano hacé click en Proyecto Vegano: la idea – Proyecto Vegano: fundamento y preparación – Proyecto Vegano: hacer compras – qué comer entre los platos principales o Qué aprendimos después de una semana y media. Ya de entrada estaba claro cuál de los dos libros de cocina vegana principales [...]

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#NaoVaiTerCopa: mi problema con el Mundial 2014 en Brasil

Yo soy fan de fútbol. Mi equipo es el Schalke 04 y en competencias internacionales grito por la selección nacional alemana pero también por la de la Argentina. También – como ojalá se hayan dado cuenta – soy crítico político más bien tirando hacia la izquierda y por eso en contra de organizaciones que por [...]

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Proyecto Vegano: Estado intermedio (una semana y media)

Para saber más sobre nuestro Proyecto Vegano hacé click en Proyecto Vegano: la idea – Proyecto Vegano: fundamento y preparación – Proyecto Vegano: hacer compras o qué comer entre los platos principales. Lo que pasa es que no es poco complicado escribir todos los días sobre lo que nos está pasando, siempre acordandonos de sacar [...]

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Proyecto Vegano: ¿Qué comer entre los platos principales?

Para saber más sobre nuestro Proyecto Vegano hacé click en Proyecto Vegano: la idea y Proyecto Vegano: fundamento y preparación o Proyecto Vegano: hacer compras Una cosa difícil – no tanto por vivir vegano sino – cuando querás evadir azúcar es mantenerte vivo cuando te agarre un ataque de hambre en el tiempo entre los [...]

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Proyecto Vegano: el fundamento y la preparación

Aquí va: el desafío privado de Carmen y Dirk de vivir vegano (casi sin azúcar, sin alcohol, y con reducción de harina blanca) empezó el 11 de mayo y dura hasta el 9 de junio. Las fechas fueron elegidas para que terminemos antes del mundial porque Carmen advirtió que seguramente cuando empieze el mundial quisiera [...]

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¿Escuchar a música adolescente significará que estoy en una crisis de la mitad de vida?

Esta semana cumpliré 42 años y esta mañana mi mujer me preguntó cuál era mi deseo favorito como regalo por mi cumple y yo – advertiendo que me daba vergüenza decirlo – le dije que sería una longboard. Yo sé que no tengo nada de tiempo ni ocasión de usarla. Ya tengo tantos hobbies que [...]

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Bueno, haaace muuuuucho….

.cocina, .fantasmas del pasado, .literatura, .sociedad, Attila Hildmann, Isa Chandra Moskowitz, Josita Hartanto, Juan Villoro, Terry Hope Romero, autor: Dirk, autora: Carmen, vegano Comments (0)

Hace mucho que no escribo nada. La verdad que en algún momento estaba a punto de dejar el blog por completo. Pero siempre pensaba vendrá el día en el que me de ganas de escribir algo.

En el medio pasaron muchas cosas. Estuvimos 3 semanas en México. Visitamos a mi amigo argentino Sandro que vive en Cancún donde tiene una agencia de viajes y a mi hijastro Julián que estudió 1 semestre en Guadalajara. ¡Estuvo di-vi-no! En Guadalajara (segunda ciudad más grande de México) nos dimos a full la parte “cultural contemporanea” con Tequila Express, Mariachis, lucha libre… Julián me regaló un molcajete, o sea un mortero tradicional de la cocina antigua mexicana. Lo hacen de basalto y hay solamente unos pocos lugares donde los fabrican y uno de ellos está cerca de la capital de Jalisco (o sea GDL): Tlajomulco de Zuñiga. Allí hay minas (no las mujeres) de donde sacan las rocas y allí mismo los artesanos los convierten en molcajete con su tejolote (o sea “mano” del mortero). Y la co-mi-da… No por nada la comida mexicana es patrimonio cultural de la humanidad. Ahora en casa – obviamente – cocino un montón de platos mexicanos y muchas veces con ayuda del molcajete. Obvio – no pero de verdad – los moles (o sea: las salsas) hechas en el “mol”cajete salen múchismas veces más ricas que hechos en licuadora. Ah y en Guadelajara me compré un libro bárbaro también: “El Testigo” de Juan Villoro. Muy recomendable.

Bueno y desde la casa de mi amigo en Cancún recorrimos un poco la peninsula de Yucatán. Estuvimos en Mérida, en Dzibilchaltún, en Progreso, en Chichén Itzá y en Tulúm. El mar caribe increible de maravilloso. Nunca más podremos ir a algún mar sin compararlo, la arena polvorosa de la playa al lado del agua turqueza transparente y tibio. Di-vi-no. Los lugares maya también. Para mi – casi – el highlight del viaje fue nadar y bucear en el cenote sagrado (Xlacah) de Dzibilchaltún.  Y lo de ver a mi amigo después de 15 años estuvo muy lindo también.

Bueno, ¿qué más? Al final me compré una longboard. Una “mini” pero longboard al fin. Y está bárbara. De una marca berlinesa (que me gustó también el factor lugareño) que se llama JES Products. Y la verdad se anda como en una grande casi. Así que a veces voy en ella al laburo o al parque o a comprar pancitos los domingos en la mañana. Es super divertido. Tanto acerca de mi “crisis midlife“, jajaja.

Y lo más nuevo – y de lo que se van a tratar los próximos posts también – es que andamos en una onda – digamos – medio… “consciente” en cuestión a comida. O sea fue así:

Estuvimos desayunando un sabado hace 2 meses más o menos y le conté a mi mujer que había leído de un tipo que aquí en Alemania se hizo super conocido por los libros “de cocina” y de estilo de vida que escribe – Attila Hildmann. Él se hizo vegano después de que murió su viejo a causa de un paro cardíaco (se supone que su nivel de colisterina tuvo algo que ver) y entonces se volvió deportivo, adelgazó y escribe ahora libros con recetas y consejos para los demás. El representa un tipo de veganismo que ahora está muy de moda aquí, que no son tan dogmáticos, ni corresponden tanto al cliché del vegano amargado con rasta, medio desnutrido y radical que todo el tiempo te acusa por “explotar a los pobres animales”. Y él propone en sus libros un tipo de desafío personal que él llama “challenge”: 30 días de vivir de manera vegana (o sea: sin carne, ni lácteos, nie huevos, ni pescado y derivados) pero además sin alcohol, azúcar, harina blanca y café.

Bueno – yo ni pensé en ese momento en hacer el challenge. Yo solamente se lo conté a mi amor porque me llamaba la atención lo del café. Y le pregunté eso:”¿Cómo puede ser que el mito del café malo se mantenga todavía dentro de las cabezas de la gente que propone vida sana?” Y entonces ella me dice:”¿No te parece que hagamos eso, tratar de vivir 4 semanas así? ¡Pero – obviamente – con café!” Así nació la idea.

Y en esa onda andamos últimamente. Yo fuí vegetariano desde los 17 hasta los 24. Pero – ojo – me gusta comer carne. Aún así últimamente siempre tenía un discurso acerca de que no comíamos tanta carne en casa. No comemos comida precocinada. Cocinamos todos los días, muy rico y también sano. Pero mucho más veces con carne de lo que yo estaba consciente. Y entonces nos gustó la idea de fijarnos un poco más.

No somos de los que pensamos que matar a un animal sea asesinato. Pero sí opinamos que gran parte de la producción carnivora sea una crueldad, maltratar a los animales, dejarlos sin espacio, sin aire, sin luz, comiendose entre ellos, metiendoles mucha penicilina para que sobrevivan y además consumiendo un montón de agua y plantas (y encima nisiquiera plantas, muchas veces es pienso hecho de cadáveres de otros animales como aprendimos de la crisis de las vacas locas) que podrían satisfacer a un montón de personas humanas. Del clima ni hablar.

Y lo del alcohol un poco parecido: tomamos mucho más alcohol de lo que se supone que sea sano. Si es que se puede suponer eso… Pero entonces mi mujer tuvo un cálculo renal. Ahora tiene que tomar más líquido y menos alcohol. Así que como ya estabamos en esa onda nos convencionó más. No sabemos a dónde va eso.

No nos proponemos seguir después, pero quién sabe…

Nos mandaron 2 libros de cocina de la editorial Neun Zehn que les agradecemos mucho y que vamos a usar: “Veganomicon” de las autoras yanquis Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero y “Vegan Genial” de la cocinera alemana Josita Hartanto.

Dirk @ November 11, 2014

Proyecto Vegano: compras y los primeros 2 días con el chili de los 7 chiles

.cocina, Björn Moschinski, Lisa Fain, autor: Dirk, vegano Comments (0)

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Uno de los aspectos básicos de convertirse en vegano es conseguir productos veganos. Por suerte nosotros vivimos en Berlín – que según de lo que leí en internet – hoy en día es la capital vegana de Europa. Hay cualquier cantidad de supermercados bio y hasta 2 de la nueva cadena “Veganz” (que en alemán es un juego de palabras entre “vegano” y “ganz” = entero o completamente). Tenemos una de las dos sedes más o menos cerca y lo que me gustó ahí es que podés estar seguro que cualquier cosa que agarrés sea vegana. En otras tiendas bio es mucho más cansador buscar y leer para fijarse si de repente el producto en cuestión contiene ingredientes no veganos.

Al principio fuí allí para conseguir las cosas que Björn Moschinski pone en sus platos. Tenían todo: veggie-tuna, carne de tofu de cualquier forma y tamaño. Además tienen un montón de productos importados de los EEUU, hasta tenían un pavo vegano (por supuesto en una caja – así que no tengo idea si de verdad se veía como un pavo o solamente era propaganda). Pero también tienen gran variedad de “quesos” veganos que en otras tiendas bio es más difícil conseguir. Probamos un tipo de queso para fundir por ejemplo en pizza o en quesadillas (que a mí me parece rico) y otro queso duro tipo parmesano (que a mí también me parece rico pero a los demás lamentablemente no – así que no sirve para la pizza de ruccola que hago con parmesano).

Pero de a poco me dí cuenta que muchas veces no hace falta ir hasta el Veganz porque no necesitamos tantas cosas que sean veganas por definición. Una vez metido un poco en el tema uno ya sabe cuáles son las características de los ingredientes que necesitás. Por ejemplo en el supermercado Kaiser´s al lado de mi laburo hay una sección bio bastante buena. Ahí compro lo que necesito para comer durante el día de trabajo: tofu y pasta huntable que junto con pan Pfister (que traigo de la casa) y mostaza para el almuerzo. Después en la tarde como yogur vegano natural, le echo un poco de jugo de espino amarillo y una banana cortada y si tengo más hambre en el medio como una manzana.

Muchas cosas además se consigue más barato en tiendas asiáticas como el tofu y el tempeh.

Ahora de casualidad encontramos un lugar donde tienen cualquier cantidad de productos veganos y (me parece) un poco más baratos también: en Vitalia en Alexanderplatz. Por ejemplo tienen también un envase más grande de miel de arroz que usamos como sustituto del azúcar. En Veganz y otras tiendas encontré solamente tamaños hasta 400 mililítros. En Vitalia tienen una botellita de 600.

Lo que me llama mucho la atención es que leche de soja y parecidos no se consiga en envoltorio sustentable. Casi solamente hay tetra bric. En Veganz hay una marca en botellas pero solamente trae medio litro y es cara. Después hay polvo para sumergir en agua pero todavía no lo pruebo. Como Carmen no toma leche sería para mí solo. Y como hasta en tiendas ecológicas no consigo otra cosa la compro en Aldi o en Netto donde la venden más barata.

Volviendo al desafío diario:

¿Qué comimos el primer día? En la maña comimos solamente pan Pfister con manteca de maní (cacauhete) con café. Al mediodía algo de fruta y a la noche hice el famoso chili de Lisa Fain de homesick texan que adapté con la receta de las carnitas veganas de clean green simple. Sirvió para dos días para tres personas.

El chili vegano de los 7 chiles

Ingredientes:
6 chiles anchos
2 chiles pasilla
2 chiles Mirasol (chiles paeruanos) (yo las usé por tenerlas y por no conseguir las que Fain propone en la receta original)
2 chiles guajillos
1 cucharadita de chiles de arbol triturada
4 latas de jackfruit verde (en salmoera) (update: se consigue en cualquier tienda asiática)
2 cucharas de sustituto de azúcar (miel de azúcar o de agave)
6 dientes de ajo picados
1 cebolla grande en cubitos
1/2 litro de café
1 botella de cerveza (1/2 litro)
1/2 cucharadita de canela
1/2 cucharadita de clavo en polvo
1/2 cucharadita de pimienta de Jamica
1 cucharadita de cilantro en polvo
1/2 cucharadita de chile cayenne en polvo (ojo: hay muchos tipos de diferentes picores, nosotros tenemos uno muy picante y le echo menos)
1 cuchara de comino
2 chiles chipotles en adobo
Sal
Pimienta negra (molida fresca)
3 cucharas de masa harina
150 gramos de chocolate de cubertura vegana

Primero meter los chiles a una sartén seca (sin aceite) y caliente y asarlos de ambos lados unos 2 minutos. Después ponerlos en remojo durante 45 minutos:

Agarrar 4 latas de Jackfruit verde (ojo que hay maduro en almíbar también que es dulce – ese no). Echar la jackfruit a un colador para desacerme del líquido:

Después cortar cebolla y ajo:

Entonces primero freir la jackfruit sin aceite con un poco de miel de agave o de arroz, con bastante sal y piemienta, quizás pimentón y un chile chipotle en adobo. Dejar que se caramelice un poco el sustituto de azúcar, sacar la jackfruit de la sartén y freir cebolla y ajo. Volver a poner la jackfruit mezclandola con ajo y cebolla y dejar que todo se cocine unos 10 minutos. Echar todo a una olla, ponerle fuego y agregarle cerveza y café y los condimentos en polvo.

Si pasaron los 45 minutos – sacar los chiles del remojo, exprimirles el agua con las manos y cortarles el tallo. Entonces si tenés molcajete – echar en porciones al molcajete y moler hasta que se convierta en una pasta (siempre van a quedar pedazos – no importa). En una de las porciones agregarle el chipotle en adobo.

Si no hay molcajete echar a la licuadora o a una fuente alta para licuar con batidora. Antes de licuar echar una taza de agua y el otro chipotle en adobo y licuar hasta que se haga puré.

Echar pasta o puré de chiles a la olla y agregarle agua hasta que todo esté bien cubierto y liquido.

Dejar cocinar por lo menos 3 horas – más siempre mejor – y cada tanto agregarle agua suficiente para que se vea más o menos como en la foto arriba. (En la receta original son 5 horas de cocción pero eso tiene que ver también con la carne.)

Mientras que el chili cocine se puede hacer una salsa/ensalada para acompañar (y media hora antes de comer también el arroz si se quiere):

Yo un día (el domingo) hice ensalada de tomate:

Remojar cebolla picada en vinagre durante 15 minutos y mezclar con cubitos de tomate.

El otro día (el lunes) hice guacamole (por supuesto también en el molcajete):

Para el molcajete es importante que cualquier tipo de verdura esté suficientemente blando para molerlo. Para eso asar la verdura (en este caso el tomate) sin aceite en sartén de metal. (Yo recomiendo eso aún también para licuadora por cuestiones de sabor).

Antes de echar el tomate al molcajete ponerle granos de sal marino, granos de pimienta negra y de Jamaica para condimentar. Se puede agregar chiles jalapeños en escabeche y ajo a gusto (yo esta vez no lo hice).

Cuando el tomate esté bien asado (con partes quemadas en todas partes) sacar de la sartén y echar al molcajete o licuadora y moler/licuar. Y obviamente agregarle palta/aguacate también.

Update: (¡Me había olvidado del jugo de limón!) Echar jugo de un limón y mezclar bien.

Media hora antes de terminar de cocinar (o de querer comer) sacarle media taza de líquido de la olla y echarle la masa harina. Mezclar para que se ponga espeso hasta que todos los grumos desaparezcan y volver a la olla y mezclar bien. Cortar el chocolate en pedacitos y echar a la olla también. Dejar que se cocine media hora más y terminar de condimentar con sal a gusto. Servir o envuelto en una tortilla (tipo enchilada – eso hicimos el domingo) o acompañandolo con arroz (el lunes).

¡Buen provecho!

Dirk @ November 1, 2014