Eels: no por nada el nuevo album se llama “end times”
¿Qué esperaba yo de un album con un título así? Cuando lo escuché por primera vez sentí que era demasiado melancólico para escucharlo. No me acuerdo en qué situación lo sentí o en cuál estado de ánimo sentimental estaba para apagarlo con la decisión de no querer prenderlo jamás de nuevo. Lo que sí ya [...]
Sade: “Soldier of Love” = “Smooth Operator” parte dos
Sade – Soldier Of Love from DarkFish Entertainment on Vimeo.
¿Uds. sabían que Sade no es solamente el nombre de la cantante si no de la banda entera?
Yo me acuerdo de mi juventud cuando un chico nuevo con el nombre más raro Aldrik Lichtwark entró a nuestra clase y ahí nomás se convirtió en la meta [...]
Vivimos épocas rápidas con nuevos inventos y anuncios importantes. Justo la públicación del nuevo gadget de Steve Jobbs y su recepción en los medios me hizo pensar sobre mis propios escritos en este blog. En las reseñas que leí hablan de la queja de muchos que el mundo virtual – o sea la red – [...]
Lo primero que pensé cuando escuché la voz del cantante de los Local Natives fue:” Suena como Sting y the Police.”
Bueno, fue la primera impresión nada más. Es más bien indie-pop con elementos rock y referencias al folk. Las voces de los dos cantantes me gustan mucho. Las melodías están muy buenas y la instrumentación [...]
Delphic: una mezcla entre New Order y Bloc Party pero menos…
Muy anunciado como una de las cosas más calientes de la nueva década: Delphic sacaron su primer album “acolyte”. Yo en Zeit online había leído sobre Delphic y por eso lo pedí. Es una mezcla entre indie rock y múscia electrónica dance. No por nada vienen de Manchaster – la vieja escuela del rave original. [...]
Os Mutantes: Luchar por un reconocimiento más allá del mito…
Me llegó el cd y cuando abrí el sobre miré la tapa del primer album después de 32 años del mítico grupo brasilero que en su época tampoco fueron grandes… y me llamó la atención el mal artwork del cd. Parecía de una banda de cuarta. Tipo Schlager alemán. ¿Qué pasa con los mutantes? Entre [...]
Blockhead: como si “world-music” fuera una categoría positiva
Blockhead es hiphop. Bueno, Blockhead es un tipo que se llama Tony Simon, es productor de música hiphop. Por lo tanto su nuevo disco “the music scene” es hiphop también a pesar de que no tenga mucho rap.
Tiene elementos tan profundamentemente de algún lugar del mundo que yo los llamaría directamente folclóricos. A pesar de [...]
No es ningún secreto: no soy demasiado fan de 50 cent. Toda la actitud, su mistificación por haber sido un “real gangsta” y todo eso… Hasta ahora las primeras dos canciones quizás me gustaron pero como después no cambió nada y solamente los beats cada vez se volvieron más apocalíptico para mi gusto no fué [...]
Sven de Beats International me mandó el disco por download digital y yo qué sé que era. Lo registré y no lo registré. Gonjasufi un nombre nunca escuchado y una tapa que podría haber sido de cualquier cosa electrónica…
Me olvidé.
Bueno ya sé que es poco hipócrita pero cuando navigué un poco por pitchfork de repente me enteré que entre la mejor música nueva aparecía un disco de un tal Gonjasufi que reconocí a través de la tapa gris y entonces me acordé que me lo habían mandado sin haberlo solicitado siquiera. Así que ¿diós existe al final?
Según Gonjasufi sí. Por que por supuesto su nombre artístico no es casualidad. Lo de “sufi” hace referencia a la filosofía islámica el sufismo por la cual sigue. A pesar de que él dice que está abierto para cualquier religión y hasta antes de la publicación de su primer disco “a sufi and a killer” ganaba su dinero como maestro de yoga.
Bueno, tampoco es así que al solo leer que Gonjasufi haya adquerido alto puntaje en pitchfork hiciera que así nomás me gustara. Primero me acordé que ya lo tenía. Segundo me puse a escucharlo y entonces me enamoré.
Directamente es genial. ¿Qué más se puede decir? Tiene una voz que es suficientemente groovy y raro y melodioso. Es como que musicalmente junta elementos world-music – más bien etnológicos – con dub con “the doors” con electrónica. Sus canciones son himnos religiosos, son mantras de hiphop. Y yo al escucharlo festejo fiestas house en cámara lenta. “A sufi & a killer” es un viaje astral, te conecta con tus partes interiores y yo que hago yoga encontré LA música para practicar yoga. Música boquiabierta.
Por cierto Damon Albarn es uno de los grandes músicos de nuestros tiempos. Habiendose emancipado de “solo” haber sido el cantante del opuesto de la otra mejor banda de los 90 británicos, él en este momento mete sus dedos artísticos en más mermeladas musicalels que muchos otros. Además tiene esa visión globalista musical (¿en el buen sentido de la palabra `globalista´?) donde no hay jerarquía entre el occidente y “las otras partes del mundo” (ver David Byrne y demás…). Así que aparte de Blur, juntó unos de los más grandes músicos de diferentes lugares geográficos y musicales para crear el proyecto “The good the bad and the queen”, actua de productor detrás de muchos otros proyectos y es una de las dos cabezas de la banda hisorietista y se podría decir virtual “Gorillaz”.
La verdad la idea desde el principio me gustó. Cuando el dibujante de comics (el autor de Tank Girl) Jamie Hewlett y Albarn empezaron a compartir casa, de alguna manera tenía que surgir la idea de encontrar la manera de juntar sus dos mejores capacidades artísticas y así fue. No se sabe cuánta influencia tendrán los caracteres individuales de los personajes que creó Hewlett sobre la música de Albarn o cuánto tendrá haber tenido que ver en la formación de las características de cada miembro de la banda el compositor. Lo cierto es que ellos responden a todas las preguntas juntos. Pero Damon Albarn es la música y Jamie Hewlett es el dibujante.
De verdad es una obra de arte antes no visto. Yo había sido fan de Tank Girl y a pesar de que pareciera que los dibujos de Hewlett siempre se parecen bastante (los Gorillaz podrían ser todos amigos o parientes de Tank Girl) cada personaje está tan bien elaborado y tiene suficiente personalidad e historia que aún sin la música serían excelentes. Y me gusta cómo son: la gráfica y cada uno como individuo.
La música desde ya bárbara también. No solamente Albarn escribe como siempre sus melodías y letras encantadoras sobre bases de indie rock y pop, esta vez directamente no tiene límites algunos. Como todo está dibujado la música aparece más bien como banda sonora y ¿desde cuándo a alguien al ver una película le molesta que el cantante con solamente una guitarra está acompañado por una orquesta que no se ve? (Bueno algunos habrá a quienes lo les gusta…) Así que Albarn invita a quienes se le da la gana. Y si son de otro genero musical, mejor. Así que navega entre electrónica y hiphop y coronea cada hit con una celebridad.
Pero lo de la banda virtual lleva en sí el riesgo de falta de sustancia. Por lo menos ahora en el tercer album del proyecto – que al principio estaba pensado como para un solo disco – se ve que les pareció que hiciera falta más quilombo alrededor. Por eso con este disco nuevo “Plastic Beach” eligieron gastar algo de la guita que habían ganado con su tremendo éxito de los primeros dos para armar todo una historia, con trailers, teasers y secretos como si fuera una nueva película de WarnerBrothers.
Lo del título parece que quiere hacer referencia a cierta crítica al establishment. Como se ve en el trailer la isla adonde los miembros se escapan o son llevados por no sé qué conspiración enigmática está hecha de basura y barcos y aviones naufragados. ¿El fin del mundo como nosotros lo conocemos? ¿O el fin de los Gorillaz como los conocíamos?
La música en sí está buena. La lista de los participadores se lee como la carta de un restaurante de lujo, entre Mos Def y Snoop Dogg, Danger Mouse y Lou Reed, Paul Simonon y Mick Jones y Bobby Womack. Y Albarn es el director de todos esos, el que mueve a los grandes de la música como si fueran títeres y además sus títeres.
Pero a mí me faltó algo, no sé. Quizás sea cualquier cosa decir una cosa así pero en este caso me pareció como que el éxito y la sobrecarga con estrellas es una exageración tan grande que le quite la esencia. Y justo eso es lo que una banda virtual necesita. Si quiere ser más que una banda sonora para una película de dibujos animados me gustaría más que cambie a una marcha más baja. Quizás eso no sea posible con los Gorillaz. Está bien. Entonces que deje de ser arte y que sea lo que es: buena música mientras lavo los platos. Obra de arte ya no es.