2 Comments

  1. Indie campestre del norte sureño: Junip | ENTRE-VISTA September 2, 2010 @ 10:59 pm

    [...] único que yo sabía de José González antes era que había estado en gira junto a Juana Molina y que supuestamente entonces me tenía que gustar. Pero para su último album había llegado tarde [...]

  2. El gaucho electrónico: Axel Krygier y su nuevo album “pesebre” | ENTRE-VISTA September 30, 2010 @ 11:19 pm

    [...] escuché cuando llegué por primera vez a Mendoza). Krygier es algo como la versión masculina de Juana Molina. También toca samplers y usa loops y otros medios electrónicos para tratar su voz e instrumentos [...]

Juana Molina: la imagen no es todo

.Entrevistas, Devendra Banhart, Gustavo Santaolalla, Juana Molina, autor: Dirk Comments (2)

La entrevista con Juana fue media despelotada. Ya empezó de forma media rara. Yo tenía una cita después que a lo mejor se deshiciera. Por eso en realidad no tenía mucho tiempo pero cuando llegué a la oficina de Domino acá en Berlín, lo primero que hizo Juana fue preguntar si podía comer algo porque no había comido en todo el día. ¿Qué le iba a decir? Así que mientras que ella sacaba su sandwich de pan integral de su bolso hicimos una entrevista al revez. Yo le conté de mi vida, mi tiempo en Buenos Aires, de Luz Verde y de mi hija (porque ella también tiene una hija). Como estaba esperando la llamada para saber si había que ir a la cita después no podía apagar mi movil. Y como es siempre en ocasiones así, toda la gente que no te llama nunca, llama justo entonces. Porsupuesto no le gustó eso a la entrevistada demasiado. Así que empezó todo bien con atmósfera emparejada, así como a mí me gustan las entrevistas, tipo charla entre iguales y no estrella contra periodista (ver Juanes)… pero después de la tercera interrupción ya los ánimos estaban medio en el piso (además era la última entrevista del día). De todas formas tampoco estuvo tan malo. Fue lindo haber hablado con ella, que es una de las argentinas más conocidas en este momento y aún no parece. Quedó como cualquier persona normal, pero muy segura de que lo que hace sea la forma correcta, incorrumpible en su manera de producir y ahora, obviamente, con la experiencia detrás, que el éxito le dió la razón. Queda por conquistar Alemania:

Entre-Vista – Hablemos un poco sobre estética primero.

Juana Molina – ¿…? (mira sorprendida)

e-v – (risas)…o imagen quizás. Permitíme que hable de tu carrera que empezaste en la televisión porque mucha gente acá en Alemania todavía no te conoce.

Juana – La mayoría no.

e-v – Así que primero te hiciste conocida a través de tu cara en la televisión. Además tenés gente en tu familia que es conocida por la imagen, ¿no cierto? Tu mamá Elba “Chunchuna” Villafañe , Pino Sonlanas que fue tu padrastro en la época del exilio en París… Después vos, en la cumbre del éxito, abandonás la televisión y te dedicás a la música, no por primera vez, pero a un medio que pasa a través del oido (como su papá el músico Horacio Molina). Entonces mirando las tapas de tus cds, desde el principo me llamó mucho la atención que siempre estás vos, o por lo menos uno se imagina que seas vos, pero siempre la cara…

Juana – …no se reconoce.

e-v – ¡Claro!

Juana – Claro. Es que… hay dos posibilidades, no tres posibilidades: o ponés una imagen que no tiene que ver nada con vos, o estás vos. Y si seguís a estas dos posibilidades, si estás vos, ya que estás en la tapa, más bien querés salir bonito. Y a mi me parece que está bien para una nota para una revista, más o menos, pero en la tapa de un disco …podés decir “¡Que linda que saliste en la foto!” pero después no hay nada detrás.

Entonces siempre buscamos con Alejandro Ros, que hizo todas las tapas de los cinco discos, em… estar de una manera que no se note. Cuando yo había hecho “rara” (ella dijo “rara”, su primer disco, pero no coincide con la foto así que me parece que se confundió y en realidad se quiso referir a su segundo disco “segundo”) le vendí el disco a un sellito en Buenos Aires, la tipa del sello me dijo (cambia la voz):”Yo – te saco el disco, pero te quiero en la tapa.” Como que ella quería usar mi parte comercial, que la gente supiera que era mi cara, que era yo y por eso comprara el disco. Yo dije:”¡Yo no quiero estar en la tapa del disco!” Pero como ella insistió que yo estuviera, dije:”Está bien. Yo voy a estar en la tapa del disco pero cubierta de pelo.” Para que se viera nada más que la nariz y la boca. Y ella odió esa tapa. Le pareció que era un horror. Que no podía ser. Pero como todo el mundo decía que era buenísima al final le gustó.
Y a mí me da tranquilidad no estar en la tapa. O estar pero que no sea una foto mía, que no se me pueda reconocer. Porque me parece que tiene que ver conmigo pero sin ser obvia. Bueno, después lo mismo con “tres cosas” estabamos buscando imágenes, y la última que apareció fue cuando se estaba poniendo el sol. Yo me puse detrás de una cortina, por eso es rosa la tapa, por el atardecer… y entonces movía la cortina y la cortina hacía siluetas con esas formas rarísimas. Entonces también soy yo con un perfíl que es el mío pero distorcionado por la cortina. Después en “son” es un retrato mío que hizo una tía abuela cuando yo era chica.

Y ahora en este también soy yo pero bueno, se ve como una imagen espejada y no se entiende para nada que soy yo porque parece todo un trabajo de fotoshop. Pero simplemente es la imagen espejada.

e-v – Pero ¿hay también algo de eso del motivo de evitar la imagen por haber sido conocida a través de la televisión?

Juana – No, no creo que tenga que ver con eso. No me gusta una foto mía. Sufro cuando me sacan fotos para las revistas. Trato de salir lo más normal posible pero tengo un astío que se nota en la foto. En general me parecen fotos sin ningún interés. Pero tampoco puede ser que te hagan una nota y que vos digás que no querés que te saquen una foto. Es un proceso complicado al que trato de acostumbrarme y dejar que pase lo más rápido posible. Pero siempre es bastante lento porque siempre depués de una foto quieren otra. Digamos que me la banco lo más estoicamente posible pero no me gusta.

e-v – Otra cosa que me llamó mucho la antención son los títulos de tus discos. Son muy minimalistas, como si fuera un concepto que vos seguís desde el principio.

Juana – No me pareció nunca así. ¿Entonces cómo tendría que ser el título de un disco?

e-v – No sé. ¿La cantidad de palabras? ¿El significado?: El primero se llama “rara”, el segundo se llama “segundo”, el tercero se llama “tres cosas”, el cuarto “son”, el nuevo “un día”… Siempre solamente una hasta dos palabras…

Juana – Hm. ¡Mejor!, ¿no?, si eligís nombres cortos… después, si hay una frase genial que sirva como nombre para el disco… Cuando nostros elegimos la tapa siempre se nos ocurren miles de nombres graciosos que después no van. Yo tengo un amigo que es periodista de música, que siempre se le ocurren unos títulos increíbles, pero yo creo que es pura maldad lo que se le ocurre. Entonces no… (risas)

e-v – (Risas)

Juana – (Risas) A veces casi me convence. Pero no me dejo convencer porque sé que hay un trasfondo que cuando ya sea demasiado tarde voy a descubrir . Bueno, ante la falta de una idea genial me parece mejor simplemente ser descriptiva. “Segundo” no me gustaba porque el disco me parecía que era muy representativo. Como que había mucho de folclore no tradicional, ¿no? Pero que había dentro de mis raíces algún lado del campo argentino. Segundo es un nombre muy gauchesco.

e-v – ¿Por qué?

Juana – Hay un libro de Ricardo Güiraldes “Don Segundo Sombra“.

e-v – Claro, lo conozco.

Juana – Y además es como esos nombres de gaucho, que se llamaban Segundo o Quinto. Mi mamá tiene un perro que se llama Quinto porque es su quinto perro – macho. Y me gustaba como sonaba y además era el segundo. Lo iba a llamar “pampa seca” y justo me enteré que había salido un disco, creo que era de los Babasónicos, que se llamaba Pampa, Pampa algo… Entonces cuando se me ocurrió Segundo que no se podía llamar de otra manera. Por el tipo de música, porque empezaba con el Martín Fierro, que no tiene nada que ver con el Don Segundo Sombra pero como que estaba relacionado, ¿no? Martín Fierro, Segundo, campo, …un nombre caval y contundente y con peso. Con un buen acento, todo. Bueno, por eso lo llamé “segundo”. Después “tres cosas”, no sabía cómo llamarlo y entonces alguien me dijo, era el nombre de una canción. Después “son”…, la idea me la dió un amigo escuchando una canción que no tenía nombre. Y cuando estabamos escuchando la canción me dijo:”Ya sé cómo se llama este disco.” “¿Cómo?” “Son.” Y dije ¿cómo pudo dar tan en el clavo? Porque era perfecto. Entonces puse a la canción “son” y al disco también. Y “un día” simplemente porque me parece que un día es como una ilusión de todo lo que va a ser un día. La primera canción me parece que tiene, entre comillas, el mensaje más fuerte. Me parecía un nombre bueno, entonces alguien dijo:”¡No!, ¡se tiene que llamar un mañana!” pero no tiene nada que ver un día con un mañana. Es totalmente otra idea. Un mañana es como una cosa melancólica del futuro. Un día es como una voluntad firme: un día va a pasar tal cosa, un día vas a ver, un día me voy a ir, un día … No me parece que tenga el mismo sentido. “Ay, no… todo el mundo te va a decir…” “Y que me digan..”
Y que no sé de dónde sale…  Cuando me resuena es como una nota. Lo que no sé es si la nota va bien con esa harmonía o si a esa harmonía le va bien la nota. No me cuestiono demasiado, ¿por qué?, simplemente me parece que va.

e-v – A mi me parece muy poético también. Deja mucho posibilidad de interpretación. Muchos títulos son más…

Juana – ¿Más qué?

e-v – No, sé. Más aburridos también, ¿no? Por ejemplo solamente el nombre de una canción. De repente en tu caso coincide también, pero…

Juana – Claro, en “segundo” no hay ninguna canción que se llama segundo.

e-v – Y aunque hubiera. Me parece en tu caso, que siempre aunque haya una canción en el mismo disco que se llame igual al disco, aún así parece tener un significado diferente del significado del caso de la canción. ¿Se entiende? El otro extremo quizás es Devendra Banhart.

Juana – ¿Por qué? ¿Qué tipo de nombres tienen sus discos?

e-v – Y… uno se llama “Oh Me Oh My…The Way the Day Goes By the Sun Is Setting Dogs Are Dreaming Lovesongs of the Christmas Spirit”. (risas)

Juana – No me gusta tampoco – hacer cosas – para lograr un efecto. Es muy anti-efecto. De hecho casi no hay efectos en la música tampoco. Hay muy pocos efectos. Solamente hay efectos… pero no están en la post-producción. Es tan fuerte ese efecto en una voz que yo canto con ese efecto. Entonces ya sé que está haciendo el efecto, la función del efecto en la música. Va a ser parte de la forma del sonido como cualquier sonido de sintetizador. Yo no cantaría esa melodía si no tuviera ese efecto. Yo, el teme del efecto lo trato de evitar porque no tiene peso, no tiene validez. ¡Un efecto no debería notarse! para que esté bien. Cuando se nota me da como vergüenza. Es como que …un papelón.


El Cristal de Gael Monsour en Vimeo.

e-v – Aunque eso causa también un efecto. La imagen que vos presentás, aunque vos digas…

Juana – Yo no hice nada para que pasara eso. El efecto es distinto en cada uno. Entonces no es un efecto, son varios efectos. Pero eso uno no maneja.

e-v – Vos dijiste que “un día” indica hacia el futuro. Y “son” más bien describe algo que es, ¿no? Entonces, yo leí que vos decís que en este disco nuevo hay algo que antes no hubo, el tritmo, …

Juana – Yo no dije eso.

e-v – (Risas) Bueno, quizás la gente…

Juana – Sí, sí. Algunos decían:”Lo que nececitás es un batero…, alguien que le ponga ritmo a tu música.”

…a continuación.

volver al principio

Dirk @ October 19, 2008

Leave a comment

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>